Jefe de Servicio de Hematología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, referente en terapias celulares y testigo directo del cambio de paradigma en cáncer hematológico
1. Una vida en la hematología… y en los pacientes
Ramón García Sanz se define sin artificios:
“Soy jefe de servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y profesor de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.”

Su trayectoria arranca en Salamanca, donde comenzó la residencia en 1990 y donde desarrolló gran parte de su carrera antes de su reciente llegada a Madrid.
La medicina empezó como tradición, pero se convirtió en vocación:
“Me gustaba mucho la biología y el trato con los pacientes… y cada día me ha ido gustando más.”
La hematología llegó por inspiración y por referentes que marcaron su camino:
“Fue por médicos que nos marcaron mucho… que hicieron que esto me haya gustado cada vez más.”
Fuera del hospital, mantiene espacios de desconexión ligados a la familia, los viajes y la divulgación.
“Me gusta escribir artículos, hacer presentaciones… diapositivas bonitas.”
Pero hay algo que nunca se queda fuera de la consulta: los pacientes.
“Todos los pacientes te marcan… los que van bien y los que van mal.”
Desde los momentos más duros:
“Una niña que tuve… fue una desgracia para mí.”
Hasta los que dan sentido a todo:
“Pacientes que están curados… que te los encuentras por la calle… eso es una satisfacción especialmente personal.”
2. CAR-T: cómo funciona (explicado paso a paso)
Las terapias CAR-T no son un tratamiento convencional. No atacan directamente al tumor, sino que utilizan el propio sistema inmunitario del paciente.
El punto de partida es entender qué falla:
“Son células de defensa… linfocitos T… que en estos pacientes están un poco dormidas.”
Es decir, el cuerpo tiene defensas, pero no están bien preparadas para reconocer el cáncer.
Paso 1: extraer las defensas
El proceso comienza sacando esas células del paciente:
“Lo que hacemos es sacarlas del cuerpo…”
Son los linfocitos T, encargados de atacar amenazas en condiciones normales.
Paso 2: reprogramarlas en el laboratorio
Una vez fuera, se modifican para que puedan identificar el tumor:
“…y meterles dentro un inserto.”
Ese cambio permite que las células produzcan un nuevo receptor:
“Un receptor quimérico… que busca una característica de la célula tumoral.”
En términos sencillos: se les da una especie de “radar” para localizar el cáncer.
Paso 3: devolverlas al paciente
Después, esas células ya entrenadas se vuelven a infundir.
Y ahí es donde ocurre lo importante:
“Redirigimos a esos linfocitos T dormidos… los despertamos y los entrenamos para que ataquen a las células tumorales.”
¿Qué efecto tiene?
Cuando funciona, el impacto puede ser muy relevante:
“Hace que el tumor se reduzca, incluso que desaparezca.”
Y eso fue lo que sorprendió desde el inicio:
“Vimos respuestas del 80-90% en pacientes con leucemias infantiles que ya no tenían opciones… y no nos lo creíamos.”
Para entender mejor algunos términos clave de estas terapias, incluimos este breve glosario:
Claves para entender las terapias CAR-T
Linfocitos T
Las células de defensa que tiene nuestro cuerpo para atacar infecciones… y también el cáncer.
CAR-T
Una terapia que utiliza esas células del propio paciente, pero “reprogramadas” para que reconozcan y destruyan el tumor.
Receptor CAR
La “herramienta” que se añade a las células para que puedan identificar al cáncer. Es como darles un radar.
Antígeno
La señal que tienen las células tumorales y que permite a las CAR-T detectarlas.
Inserto genético
El cambio que se introduce en las células para que aprendan a atacar al tumor.
Aféresis
El proceso de extraer las células del paciente para poder modificarlas.
Linfodepleción
Tratamiento previo que prepara el cuerpo para que las CAR-T funcionen mejor.
Síndrome de liberación de citocinas
Reacción inflamatoria del cuerpo al activarse el sistema inmunitario.
Curación funcional
Cuando la enfermedad desaparece durante años, aunque no se pueda asegurar al 100% que haya desaparecido para siempre.
3. Donde más están marcando la diferencia
Hoy, las CAR-T ya son una realidad en varias enfermedades hematológicas:
- Leucemia linfoblástica aguda
- Linfomas B
- Mieloma múltiple
Especialmente en pacientes que ya habían agotado otras opciones.
“En linfoma estamos curando al 30-40%… y puede llegar al 50%.”
En mieloma, los resultados también son muy relevantes:
“Supervivencias libres de enfermedad de más de cinco años… respuestas espectaculares.”
Aunque introduce prudencia:
“Que eso sea curación… todavía no lo podemos decir.”
Aunque hoy se utiliza principalmente en enfermedades hematológicas, la investigación ya está avanzando en otras áreas:
- Enfermedades autoinmunes como lupus o esclerosis múltiple
- Algunos tumores sólidos
Con resultados todavía iniciales, pero prometedores.
4. Lo que aún no vemos: límites y retos
El avance es claro, pero no exento de dificultades.
“No es oro todo lo que reluce.”
Existen efectos adversos importantes:
- Síndrome de liberación de citocinas
- Complicaciones neurológicas
- Infecciones graves
- Toxicidades inesperadas
“Estamos viendo toxicidades que no esperábamos… hay que tener perspectiva.”
Y también retos del sistema:
- Coste
- Logística
- Infraestructura
“El reto es la sostenibilidad… cada vez hay más indicaciones.”
Aun así, lanza un mensaje claro:
“Hoy por hoy, todo paciente que en España necesite un CAR-T lo tiene a su disposición.”
5. Hacia dónde vamos: del laboratorio a la vida real
El futuro pasa por hacer estas terapias más simples y accesibles.
El ejemplo más claro es el CAR-T “in vivo”:
“No tienes que sacar las células, no hay que hacer linfodepleción, … el entrenamiento se hace dentro del paciente.”
Una evolución que podría cambiarlo todo:
“Un efecto de ciencia ficción.”
Además, la investigación se expande más allá de la hematología:
- Tumores sólidos
- Enfermedades autoinmunes
“En autoinmunes los resultados son muy prometedores.”
6. Curar… y lo que viene
En hematología, curar no siempre es un concepto absoluto.
“He visto recaídas a los 24 años… nunca estás completamente seguro.”
Por eso se habla de:
“Curación funcional.”
Pacientes que viven años sin enfermedad, con una vida normal.
Y con una diferencia clave:
“Es un tratamiento de una vez… lo pones y te olvidas.”
El mensaje final es claro, directo y realista:
“Si hay indicación, el paciente va a tener CAR-T.”
Y mirando al futuro:
“Seguramente acabaremos teniendo un CAR-T que se ponga como una inyección… y nos olvidemos del tema.”
7. La revolución que ya está en marcha
Ramón García Sanz ha vivido el cambio desde dentro.
De pacientes sin opciones… a pacientes con alternativas reales.
La revolución CAR-T ya está aquí.
Y, paso a paso, está acercando algo que durante años parecía inalcanzable:
convertir el cáncer en una enfermedad cada vez más tratable… y en algunos casos, curable.
Manuel Nadal
Autor del artículo
