Apertura
Hay artículos que informan. Y hay artículos que dignifican una profesión.
Este lo escribe Esther Lecumberri Candelas, TSID (Técnico Superior en Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear) en Valencia. Pero antes que técnica, antes que profesional, es madre de tres hijos, es constancia, es curiosidad y es ejemplo de que la vocación no siempre llega en el momento ideal, sino en el momento posible.
Artículo – Esther Lecumberri Candelas
1. ¿Qué es la Medicina Nuclear?
La Medicina Nuclear es una especialidad médica que permite diagnosticar, evaluar y tratar enfermedades mediante el uso de radiofármacos. A diferencia de otras técnicas de imagen, no solo muestra la anatomía de los órganos, sino también su funcionamiento.
2. El paciente ante la prueba
Muchos pacientes acuden con dudas, miedo o sensación de claustrofobia, especialmente cuando es la primera vez que se realizan un PET-TAC, un TAC o una resonancia magnética. Parte de nuestro trabajo consiste en explicar con claridad el procedimiento y transmitir tranquilidad.
Hoy en día, en pocas horas y de forma ambulatoria, podemos obtener diagnósticos precisos o valorar la evolución de una enfermedad, algo que hace años requería procedimientos mucho más invasivos.

3. El equipo profesional
El servicio está formado por TCAE,), TSID, personal de enfermería especializada en Medicina Nuclear, radiología, celadores, administrativos y auxiliaries administrativos. Importante también el rol de los farmacéuticos porque el radiofármaco viene a diario con un mensajero de empresa externa con embalaje blindado y son los farmacéuticos especializados en Medicina Nuclear los que preparan la dosis ajustada al paciente. Trabajamos de forma coordinada para garantizar rigor, seguridad y acompañamiento.
4. ¿Cómo se realiza una prueba?
Se administra un radiofármaco por vía intravenosa, oral o inhalada. Son cantidades pequeñas, seguras y controladas, adaptadas al peso y la edad del paciente.
El radiofármaco se dirige al órgano que se desea estudiar (corazón, huesos, tiroides, cerebro) y una cámara especial detecta la radiación que emite, generando imágenes funcionales que el médico especialista interpreta.
5. Seguridad y control radiológico
Las dosis empleadas son bajas y seguras. Tras la administración, se recomienda evitar el contacto estrecho con embarazadas y menores durante 24 a 72 horas.
En tratamientos terapéuticos existen servicios exclusivos para pacientes que han recibido radiofármacos, donde permanecen controlados hasta que los niveles de radiación descienden a parámetros seguros.
6. Principales pruebas diagnósticas
• PET (Tomografía por Emisión de Positrones): evalúa la actividad metabólica. Se utiliza en oncología, neurología y cardiología.
• PET-TAC: combina información metabólica y anatómica para localizar lesiones con mayor precisión.
• Resonancia Magnética: útil para estudiar cerebro, médula, músculos y ligamentos. No utiliza radiación ionizante.
No existe una prueba mejor que otra; cada técnica tiene indicaciones específicas.
7. Lo que más valoro de mi trabajo
Lo que más me gusta es el trato con el paciente. Muchas veces llegan asustados e inquietos. En ese momento eres su consuelo. Sin conocerte, se abren y comparten su preocupación.
En este tipo de pruebas no pueden estar acompañados para no exponer a sus familiares a la radiactividad. Algunas duran entre 90 minutos y hasta tres o cuatro horas. En situaciones de incertidumbre y soledad, ese tiempo puede hacerse muy largo. Ahí el acompañamiento es fundamental.
8. El entorno de trabajo
Trabajamos expuestos a radiación durante la jornada laboral, siempre dentro de límites seguros y controlados. Utilizamos dosímetros personales que registran la radiación recibida, cuyos datos son analizados mensualmente por el Consejo de Seguridad Nuclear.
Las instalaciones deben estar completamente blindadas, sin ventanas y sin acceso a luz natural. Es un entorno necesario para la seguridad, aunque personalmente echo de menos la luz exterior.
9. La Medicina Nuclear también trata
Además del diagnóstico, existe la terapia metabólica con radiofármacos. Estas sustancias se dirigen directamente al órgano o tumor, destruyéndolo desde dentro y dañando mínimamente el tejido sano.
Un ejemplo es el tratamiento con Yodo 131 para el hipertiroidismo y el cáncer de tiroides.
10. Conclusión
La Medicina Nuclear combina tecnología avanzada, precisión científica y acompañamiento humano. Para mí, es una especialidad que exige rigor, compromiso y cercanía con el paciente en momentos de especial vulnerabilidad.
Gracias por acercarte a conocer una especialidad que trabaja en silencio, pero con enorme impacto en la vida de las personas.
Esther Lecumberri Candelas
TSID (Técnico Superior en Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear)
